Manuela Diez, Maria Trinidad Sánchez, Concepción Bona, Josefa
Antonia Pérez de la Paz, María Baltasara de los Reyes, Ana Valverde, María de
las Angustias Villa, Juana de la Merced Trinidad (Juana Saltitopa), Filomena
Gómez, Froilana Febles, Rosa Montás y Rosa Duarte. Ellas fueron quienes se
mantuvieron alerta a reforzar y apoyar la causa. Fueron sus manos las que
consumaron el ideario de Duarte y bordaron la bandera tricolor, sus manos
fabricaron las balas que se usaron en las batallas de la Independencia y fueron
ellas las que escondían y curaban a los heridos trinitarios y procuraban los
fondos económicos necesarios para la causa a través de la Filantrópica y en
otros casos, entregaron sus bienes personales para favorecer al país.
