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Sistema sanguíneo y linfático



El sistema linfático está formado por un conjunto de capilares o conductos muy finos que se extienden por todo el cuerpo como una tela de araña muy tupida. Actúan en sincronía con el sistema circulatorio de retorno o venoso. Su función es que los líquidos, proteínas y complejos moleculares que quedan atrapadas en los tejidos a causa de su dificultad por retornar al sistema venoso, puedan eliminarse por otra vía. Es decir, el líquido linfático, al circular, arrastra sustancias atrapadas y limpia los tejidos.


Fuente: Mitareahoy.blogspot.com


El sistema circulatorio es el sistema corporal por el que circula la sangre. La sangre sale del corazón por la arteria aorta, la más grande del cuerpo, y sigue con un sistema de arterias cada vez más finas, llegando primero a las arteriolas y finalmente, a través del sistema capilar, a los tejidos del organismo. En el sistema capilar la sangre aporta el oxígeno y recoge los productos de deshecho de los tejidos y el anhídrico carbónico. Entonces la sangre retorna al corazón a través del sistema venoso, primero por las pequeñas vénulas y después por venas cada vez mayores hasta llegar a las grandes venas cavas.
Los vasos linfáticos están en todo el organismo excepto el sistema nervioso central, tejido óseo y cartilaginoso, y la médula ósea. Sus capilares van agrupándose hasta formar unos vasos grandes que vierten la linfa al torrente sanguíneo venoso. La linfa fluye desde los órganos del cuerpo hacia el corazón, y se mueve gracias a un sistema de válvulas que impide su retroceso.
Otra función importante del sistema linfático es fabricar anticuerpos o inmunoglobulinas para el sistema inmunológico. Distribuidos por toda la red de capilares linfáticos se encuentran los llamados ganglios linfáticos. Su función es poner en contacto células defensivas con los agentes patógenos y/o antígenos que circulen por la linfa, iniciando así la respuesta inmune.
El sistema linfático está compuesto por órganos linfoides primarios y secundarios. Los órganos linfoides primarios son la médula ósea y el timo; en ellos las células linfoides proliferan y se diferencian en linfocitos B y linfocitos T. Los órganos linfoides secundarios son los ganglios linfáticos, el bazo y el tejido linfoide asociado a las mucosas; en estos tejidos los linfocitos B y T toman contacto con los patógenos y sus antígenos, activándose y proliferando.
Los distintos órganos linfoides están interconectados por vasos sanguíneos y vasos linfáticos, de modo que se constituye un sistema unitario, entrelazado y bien comunicado. Estos vasos transportan células del sistema inmunitario de las cuales el tipo central es el linfocito.
Hasta el año 2015 se creía que el cerebro no estaba conectado directamente con el sistema linfático, sin embargo un descubrimiento realizado por el Colegio de Medicina de la Universidad de Virginia prueba que sí existe conexión directa, la cual había pasado desapercibida hasta entonces porque los vasos linfáticos están muy pegados a uno de los principales vasos sanguíneos en la zona de los senos paranasales de difícil visibilidad
Bibliografía
Álvarez, J. (5 de julio de 2007) Cuerpo Humano, Sistema linfático: http://www.enciclopediasalud.com/categorias/cuerpo-humano/articulos/sistema-linfatico

El sistema linfático es una red de tubos delgados que se extiende por todo el cuerpo. Estos tubos se llaman vasos linfáticos.
El sistema linfático es como el sistema circulatorio de la sangre se distribuye por todo el cuerpo de la misma manera que lo hacen las arterias y las venas que transportan la sangre.
Sin embargo, los conductos del sistema linfático son mucho más finos y en vez de sangre transportan un líquido incoloro llamado linfa.
La linfa es un líquido transparente que circula alrededor de los tejidos del cuerpo. Contiene un gran número de linfocitos (las células blancas de la sangre).
El sistema linfático realiza “regadíos” de plasma fuera de los capilares para rodear y bañar a los tejidos del cuerpo. Esto se drena en los vasos linfáticos.
Los ganglios linfáticos
A lo largo de los vasos linfáticos se distribuyen los ganglios, que tienen forma de pequeñas habichuelas. Están por todas las partes del cuerpo como:
·         Axilas
·         Ingles
·         Cuello
También hay ganglios linfáticos en:
·         El abdomen
·         la pelvis
·         El pecho


El Bazo ( está debajo de las costillas, en el lado izquierdo). El Timo ( es una glándula pequeña debajo del esternón)Ayuda a producir glóbulos blancos.
Las amígdalas ( dos glándulas que se encuentran en la parte posterior de la garganta,  ayudan a proteger de las bacterias y los virus al sistema digestivo y a los pulmones).
El Trabajo del sistema linfático
·         El sistema linfático tiene varias funciones a cual más importante:
·         Drena el líquido de los tejidos en el torrente sanguíneo.
·         Filtra la sangre
·         Filtrado linfático
·         Combate las infecciones
Drena el líquido en el torrente sanguíneo
A medida que la sangre circula, se producen fugas de fluido fuera de los vasos sanguíneos hacia los tejidos del cuerpo.
Este líquido es importante porque lleva el alimento a las células y los productos de desecho del torrente sanguíneo. Este fluido filtrado se drena en los vasos linfáticos.
Su dirección es hasta la base del cuello donde se vacía de nuevo en el torrente sanguíneo. Esta circulación de fluido a través del cuerpo ocurre constantemente
El sistema linfático filtra la sangre
Este  trabajo se realiza en el  bazo. La sangre se flitra para lelvarse todas  las viejas células que ya están desgastadas y las destruye. Son sustituidas por nuevas células rojas que se han producido en la médula ósea.
Bibliografía
Larraiz, E. ( Agosto 22, 2016)Sistema linfático, qué es y para qué sirve:  http://finca-rblanca.co.cr/el-cuerpo-humano/sistema-linfatico

El sistema linfático es una extensa red de drenaje que ayuda a mantener bien equilibradas las concentraciones de fluidos corporales y defiende al cuerpo de las infecciones.
El sistema linfático está compuesto por una red de vasos linfáticos. Estos vasos transportan linfa, un líquido transparente y acuoso que contiene moléculas proteicas, sales, glucosa, urea y otras sustancias, por todo el cuerpo.
El bazo se encuentra en la parte superior izquierda del abdomen, debajo de la caja torácica. Forma parte del sistema linfático y protege al organismo, eliminando los glóbulos rojos viejos y otras sustancias extrañas del torrente sanguíneo a fin de luchar contra las infecciones.
¿Por qué son importantes?
Una de las principales funciones del sistema linfático consiste es recoger el líquido linfático sobrante de los tejidos corporales y devolverlo a la sangre. Este proceso es importante porque continuamente se escapa agua, proteínas y otras sustancias desde los diminutos capilares sanguíneos a los tejidos circundantes. Si el sistema linfático no drenara el líquido sobrante, la linfa se acumularía en los tejidos corporales y estos se hincharían.
El sistema linfático también ayuda al cuerpo a defenderse de los gérmenes, como los virus, las bacterias y los hongos, que pueden provocar enfermedades. Estos gérmenes quedan atrapados en los ganglios linfáticos, que son pequeñas masas de tejido distribuidas por la extensa red de vasos linfáticos. Los ganglios linfáticos albergan en su interior linfocitos, un tipo de glóbulo blanco. Algunos de estos linfocitos fabrican anticuerpos, unas proteínas especiales que luchan contra los gérmenes e impiden que se extiendan las infecciones, al detectar y destruir los gérmenes que las provocan.
El bazo también ayuda al cuerpo a combatir las infecciones. El bazo contiene linfocitos y otro tipo de glóbulos blancos llamados "macrófagos", que engullen y destruyen bacterias, tejidos muertos y sustancias extrañas, eliminándolos del torrente sanguíneo cuando la sangre pasa a través del bazo.

Anatomía básica

El sistema linfático es una red de tubos diminutos (vasos) que drenan el líquido linfático (o linfa) de todo el organismo. La mayor parte del tejido linfático se encuentra en la médula ósea, el bazo, la glándula del timo, lo ganglios linfáticos y las amígdalas. El corazón, los pulmones, los intestinos, el hígado y la piel también contienen tejido linfático.
Uno de los principales vasos linfáticos es el conducto torácico, que empieza cerca de la parte inferior de la columna vertebral y recoge la linfa procedente de la pelvis, el abdomen y la parte inferior del pecho. El conducto torácico asciende por el pecho y vacía la linfa a la sangre a través de una vena de gran tamaño, cerca del lado izquierdo del cuello. El conducto linfático derecho es el otro vaso linfático principal. Recoge linfa del lado derecho del cuello, el pecho y el brazo y la vacía en una vena de gran tamaño, cerca del lado derecho del cuello.

Los ganglios linfáticos son redondos o en forma de riñón. La mayoría de los ganglios linfáticos miden alrededor de 1 cm de diámetro, pero pueden variar en tamaño. La mayoría de ellos se encuentran formando agrupaciones en el cuello, las axilas y el área de la ingle. También hay ganglios linfáticos a lo largo de las vías linfáticas del pecho, el abdomen y la pelvis, donde filtran sangre. Dentro de los ganglios linfáticos, unos linfocitos llamados "células T" (o linfocitos T) y "células B" (o linfocitos T) ayudan al cuerpo a luchar contra las infecciones. El tejido linfático también está distribuido por todo el cuerpo, sea en distintos órganos principales o bien dentro y alrededor del tubo digestivo.
El bazo ayuda a controlar la cantidad de sangre y de células sanguíneas que circulan por el cuerpo y a destruir células dañadas.

Bibliografía
Durani, Y. (mayo de 2015) El bazo y el sistema Linfático: http://kidshealth.org/es/teens/spleen-esp.html


                                 
De igual modo que las calles de una ciudad son las vías por donde entran los alimentos y salen los residuos, en el cuerpo humano el aparato circulatorio es el conjunto de vías por donde se transportan las sustancias que necesitan las células, así como los residuos resultantes del metabolismo celular. En esta fotografía se puede observar un grupo de glóbulos rojos cargados de hemoglobina circulando por el interior de un fino capilar sanguíneo. Los colores son inventados, ya que la microscopía electrónica no permite observar colores.
Los vasos sanguíneos
La sangre circula siempre por el interior de unos conductos denominados vasos sanguíneos: arterias, venas y capilares. Las arterias se ramifican en arteriolas y estas, en capilares, luego estos se unen y forman vénulas y, a su vez, estas se unen para formar las venas. Arterias. Son los vasos sanguíneos por los que circula la sangre que sale del corazón y se distribuye por todo el cuerpo. Son vasos muy elásticos cuyo diámetro puede aumentar y disminuir gracias a una gruesa capa de fibras musculares de su pared. Esta soporta presiones de 11 a 14 cm de mercurio durante la sístole ventricular y de 6 a 9 durante la diástole ventricular. En ella se distinguen tres capas:
■ La túnica externa de tejido conjuntivo.
■ La túnica media gruesa de fibras musculares anulares y de fibras elásticas.
■ La túnica interna muy fina de células epiteliales. Venas. Son los vasos sanguíneos por los que circula la sangre que se dirige desde los capilares hacia el corazón. Son mucho menos elásticas que las arterias y en su interior la presión es muy baja. Para evitar el retroceso de la sangre, en su interior hay unas válvulas con forma de nido de golondrina que se llaman válvulas semilunares. Su pared presenta también tres capas como las arterias, pero con la túnica media mucho más fina y con menos fibras elásticas. Capilares. Son los vasos sanguíneos situados entre las arterias y las venas. Su diámetro es tan pequeño que la sangre circula muy lentamente a través de ellos y los glóbulos rojos tienen que deformarse para poder pasar.

El sistema linfático
La elevada presión de la sangre que circula por los capilares sanguíneos provoca que salga de estos vasos parte del plasma sanguíneo. Este líquido, que contiene oxígeno, glucosa, aminoácidos y lípidos, en parte no es reabsorbido y queda en los espacios intercelulares; es el denominado plasma intersticial. De él las células toman el oxígeno y los nutrientes, los usan para obtener energía y vierten los productos de desecho. Es necesario un sistema que devuelva el plasma intersticial al sistema sanguíneo, y este es el sistema linfático. Además, el sistema linfático efectúa el transporte de las grasas absorbidas en el intestino delgado y la producción y transporte de los linfocitos, que son las células que producen los anticuerpos. El sistema linfático es el responsable de la circulación de la linfa. Está constituido por los capilares linfáticos, los vasos linfáticos y los ganglios linfáticos.
La linfa.
Es el líquido que circula por el interior de los vasos linfáticos; procede del plasma intersticial o intercelular reabsorbido en todo el cuerpo y de las grasas reabsorbidas en las paredes intestinales, resultantes de la digestión de los alimentos. Además, contiene los linfocitos producidos en los ganglios linfáticos. Los linfocitos son un tipo de glóbulos blancos que producen anticuerpos, sustancias de defensa que inactivan los antígenos o cuerpos extraños que entran en el cuerpo y pueden causar infecciones.

Capilares linfáticos. Son pequeños vasos de paredes muy finas y ciegos, es decir, cerrados por un extremo. Su función es reabsorber el plasma intersticial. Vasos linfáticos. Son conductos que tienen su origen en la confluencia de muchos capilares linfáticos. Sus paredes son finas y están provistas interiormente de unas válvulas semejantes a las de las venas, que impiden que la linfa retroceda. La linfa se desplaza hacia la cavidad torácica debido a la presión del líquido intercelular y a las contracciones de los músculos situados junto a los vasos linfáticos. Esto explica por qué la práctica regular del ejercicio físico favorece el retorno de la sangre al corazón y de la linfa de las extremidades. Los vasos linfáticos desembocan en unos conductos linfáticos mayores que vierten su contenido al torrente circulatorio. Los más importantes son la gran vena linfática, que desemboca en la vena subclavia derecha, y el conducto torácico, que desemboca en la vena subclavia izquierda. Ganglios linfáticos. Son engrosamientos del tamaño de un guisante situados en los vasos linfáticos. Los más voluminosos están en las axilas, en las ingles y en el cuello. En ellos se forman los linfocitos y se eliminan elementos infecciosos de la linfa.
Bibliografía
La circulación sanguínea y linfática: http://www.aula2005.com/html/cn3eso/bg3unidad04.pdf


Circulación venosa y linfática.
 La circulación venosa es la porción del aparato circulatorio que recoge la sangre desde los capilares, y la devuelve al corazón para que continúe su recorrido en nuevos ciclos circulatorios. Por su parte, el sistema linfático, aunque no forma parte explícita del sistema cardiovascular, constituye un sistema de recuperación de líquidos o drenaje necesario para el equilibrio hídrico a nivel tisular, y por ello queda incluido en el estudio de esta región del aparato circulatorio.
Circulación venosa
Estructura y funciones de las venas
La función principal del sistema venoso es permitir el retorno de la sangre desde el lecho capilar hasta el corazón. Comienza en las vénulas de la microcirculación, para ir convergiendo, en vasos de calibre cada vez mayor, hasta terminar en las venas cavas, de 3 cm. de diámetro. Estructuralmente, las venas son vasos de paredes más delgadas, con un menor contenido en fibras musculares y elásticas que las arterias, con una sección transversal normalmente elíptica y con un diámetro superior al de la arteria correspondiente. Estas características determinan que son vasos de baja resistencia. Por otro lado, al ser fácilmente distensibles poseen una gran capacidad para almacenar y liberar importantes volúmenes de sangre hacia la circulación sistémica. Entre el 60% y el 70% de la sangre de todo el sistema cardiovascular está almacenado en la porción venosa, la mayor parte en las venas de menos de 1 mm de sección.
Diferencias con el sistema arterial
La naturaleza física de las venas es considerablemente diferente de las arterias y arteriolas, lo que permite establecer algunas diferencias como las siguientes:
a. El mayor calibre y la gran distensibilidad de la pared venosa permiten a este sistema almacenar la mayor parte de sangre circulante, de un 60% a un 70% frente al 20% del sistema arterial. Por ello, estos vasos son denominados de capacitancia.
b. La presión venosa es más baja que la arterial, siendo en la aurícula derecha de 0 mm Hg. En el lado arterial, para manejar tan sólo el 20% de volumen, se utilizan presiones bastante más altas, de aproximadamente 100 mm Hg.
c. Debido a la baja resistencia que ofrecen y a su mayor diámetro, la velocidad es más baja que en el sistema arterial, con valores de 10 a 15 cm/seg.
d. Las venas disponen de válvulas (repliegues de la túnica íntima), dispuestas aproximadamente cada 2-4 cm, con sus bordes orientados hacia el corazón, lo que implica que el flujo en el interior de estos vasos no circule de forma retrógrada y vaya siempre hacia la aurícula derecha..
e. El músculo liso es responsable del tono venoso, que permite la adaptación del sistema venoso a los cambios de volumen sanguíneo.
f. El nivel de ramificación del sistema venoso es mayor que el de la red arterial, formando plexos venosos, como el cutáneo, que permiten una reserva de circuito importante, pudiendo eliminar una parte del mismo sin causar alteraciones circulatorias. Estudio de la distensibilidad venosa: relación presión-volumen en el sistema venoso.
La distensibilidad nos relaciona las variaciones del volumen contenido en una vena en función de la presión. Tipo y velocidad de flujo en el sistema venoso En las vénulas y pequeñas venas existe un flujo continuo, continuación del capilar. En las venas de tipo medio se observan oscilaciones de presión y flujo. En las grandes venas, el flujo es intermitente y las oscilaciones de presión se estudian bajo la denominación de pulso venoso. La velocidad media de flujo aumenta, comparativamente con el lecho capilar, debido a la disminución de la sección transversal total; sin embargo, no se alcanzan los valores del árbol arterial porque las secciones venosas son mayores. En reposo, la velocidad media es de 10- 15 cm/seg., pudiendo incrementarse hasta 50 cm/seg en condiciones de ejercicio.
Pulso venoso
Aunque en las vénulas el flujo es continuo y no existe pulsatilidad, en las grandes venas próximas al corazón hay oscilaciones de presión y volumen que reflejan las variaciones de presión en la aurícula derecha y que, transmitidas retrógradamente, se las denomina pulso venoso. En un registro de pulso venoso yugular pueden apreciarse varias ondas. La contracción auricular es responsable de la aparición de la onda positiva "a", y la siguiente onda, "c", se produce por protrusión de la válvula tricúspide en la aurícula al contraerse el ventrículo. La depresión u onda negativa "x" aparece por el desplazamiento del plano valvular hacia la punta cardíaca en el momento de la eyección.
Bibliografía
Aparato circulatorio: http://ocw.unican.es/ciencias-de-la-salud/fisiologia-humana-2011-g367/material-de-clase/bloque-tematico-1.-fisiologia-del-aparato/tema-8.-circulacion-venosa-y-linfatica/circulacion_venosa_linfatica.pdf

Cánceres de los aparatos sanguíneo y linfático
La leucemia de células pilosas es una enfermedad en la que se encuentran células cancerosas (malignas) en la sangre y en la médula ósea. La enfermedad se llama leucemia de células pilosas porque las células cancerosas parecen tener "pelos" cuando se examinan con el microscopio. 

La leucemia de células pilosas afecta a los glóbulos blancos conocidos como linfocitos, producidos en la médula ósea y en otros órganos. La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos grandes del cuerpo. 
La leucemia linfoblástica aguda en adultos (llamada también leucemia linfocítica aguda o LLA) es una enfermedad en la cual se encuentran demasiados glóbulos blancos en la sangre y la médula ósea. Los glóbulos blancos, también conocidos con el nombre de linfocitos, están a cargo de combatir las infecciones. 

Los linfocitos provienen de la médula ósea, el tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos grandes del cuerpo, y de otros órganos del sistema linfático. La médula ósea fabrica glóbulos rojos (los cuales transportan oxígeno y otros materiales a todos los tejidos del cuerpo), glóbulos blancos (los cuales combaten las infecciones) y plaquetas (las cuales hacen que la sangre se coagule). 
La leucemia linfocítica crónica es el segundo tipo más común de leucemia en adultos. A menudo ocurre durante o después de la adultez y rara vez en niños.
Por lo general este tipo de leucemia no causa ningún síntoma. Pero si se presentan estos pueden ser:
·         Hinchazón sin dolor de los ganglios linfáticos en el cuello, las axilas, el estómago o la ingle
·         Sentirse muy cansado
·         Dolor o sensación de llenura debajo de las costillas
·         Fiebre e infección
·         Pérdida de peso

La leucemia mielógena crónica es una enfermedad en la cual la médula ósea produce un número demasiado alto de glóbulos blancos. La leucemia mielógena crónica (denominada también LMC o leucemia granulocítica crónica) es una enfermedad de la sangre y la médula ósea progresiva lenta que suele presentarse durante o después de la edad madura, y rara vez en niños. En general, el cuerpo produce células primarias de la médula ósea (células inmaduras) que se transforman en glóbulos maduros. 
La leucemia mielógena aguda (LMA) es un cáncer que comienza dentro de la médula ósea. Esta es el tejido blando en el interior de los huesos que ayuda a formar las células sanguíneas. El cáncer crece a partir de las células que normalmente se convertirían en glóbulos blancos.
Aguda significa que la enfermedad avanza rápidamente y usualmente tiene un curso agresivo.
El linfoma de Hodgkin en adultos es un tipo de cáncer que se desarrolla en el sistema linfático, parte del sistema inmunitario del cuerpo. 
Los linfomas se dividen en dos tipos generales: linfoma de Hodgkin ylinfoma no Hodgkin. Dentro de los linfomas de Hodgkin se pueden clasificar en cinco tipos:

- Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular.
- Linfoma de Hodgkin con celularidad mixta.
- Linfoma de Hodgkin con depleción linfocítica.
- Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico clásico.
- Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular.

La edad, el sexo e infección por Epstein-Barr pueden afectar el riesgo de desarrollar el linfoma de Hodgkin en adultos.
El linfoma relacionado con el SIDA es una enfermedad en la cual se encuentran células cancerosas (malignas) en el sistema linfático de pacientes que tienen SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). El SIDA es causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el cual ataca y debilita el sistema inmunitario. Esto significa que el sistema inmunitario pierde la capacidad de combatir las infecciones y otras enfermedades que puedan invadir el cuerpo.

El sistema linfático está constituido por tubos delgados que se ramifican, como los vasos sanguíneos, a todas las partes del cuerpo. Los vasos linfáticos transportan linfa, un líquido incoloro acuoso que contiene glóbulos blancos llamados linfocitos. A lo largo de la red de vasos se encuentran grupos de órganos pequeños en forma de habichuela llamados ganglios linfáticos. Los racimos de ganglios linfáticos producen y almacenan las células que combaten las infecciones.
 
Bibliografía
Cánceres de los aparatos sanguíneo y linfático. ( 09/03/2004): http://www.pulevasalud.com/ps/subcategoria.jsp?ID_CATEGORIA=102437



Sistema linfático
Es una red de órganos, ganglios linfáticos, conductos y vasos linfáticos que producen y transportan linfa desde los tejidos hasta el torrente sanguíneo. El sistema linfático es uno de los componentes principales del sistema inmunológico del cuerpo.
Características:
- El mantenimiento del equilibrio osmolar en el tercer espacio.
- Contribuye de manera principal a formar y activar el sistema inmunológico (para las defensas del organismo).
- Recolecta el quilo a partir del contenido intestinal, un producto que tiene un elevado contenido en grasas.
- Es una vía accesoria por la cual los líquidos de los espacios intersticiales pueden llegar a la sangre.
- Se encuentra distribuido por todo el cuerpo humano
- Su función es devolver la linfa desde los espacios intersticiales de los tejidos al sistema circulatorio.
- El Sistema Linfático también participa del sistema inmunitario

Función del sistema linfático
El sistema linfático ayuda a la parte venosa del sistema vascular. Ayuda a devolver líquido tisular de los espacios intercelulares a la sangre de donde se origino, se le llama linfa.
Estos capilares linfáticos desembocan en vasos que se hacen cada vez mayores. Por ultimo, toda la linfa se vacía en dos vasos principales: el conducto toráxico y la gran vena linfática.
Las manifestaciones más comunes de enfermedad del sistema linfático son dos:
  • la presencia de adenopatías (hinchazón de los ganglios); y
  • la aparición de una forma de edema conocido como linfedema.
  •  
Linfedema:
Un linfedema es un edema provocado por obstrucción linfática o por penuria o ausencia de vasos linfáticos.
Al examen físico se distingue del edema por insuficiencia venosa en que éste, al presionar sobre él, deja una huella llamada fóvea. El edema linfático es 'elástico' y al dejar de presionarlo no queda ninguna marca ya que el tejido recupera inmediatamente su posición, por fibrosis.
El cáncer del sistema linfático se llama linfoma.
Los linfomas:
Son un conjunto de enfermedades cancerosas que se desarrollan en el sistema linfático, que también forman parte del sistema inmunológico del cuerpo humano. A los linfomas también se les llama los tumores sólidos hematológicos para diferenciarlos de las leucemias.
Medidas de prevención generales de los dos sistemas
La mayoría de las enfermedades cardíacas tienen su origen en una serie de costumbres equivocadas y determinadas formas de ser; por eso es mejor prevenirlas con unas normas que explicamos a continuación:
1. Seguir una dieta alimentaría pobre en grasas y rica en frutas y verduras.
2. Procurar no sobrepasar el peso adecuado a la constitución física de cada uno.
3. No fumar y no ingerir bebidas alcohólicas.
4. Evitar el nerviosismo excesivo, las emociones fuertes, etc. Procurar seguir un ritmo de vida relajado y sin ambiciones o inquietudes que resulten agobiantes.
5. Realizar ejercicio físico.
Se ha llegado a la conclusión que hay un grupo de personas decididamente propensos a las enfermedades cardíacas a causa de su carácter, por esto el infarto suele aparecer frecuentemente en los hombres de negocios, el mejor preventivo de las enfermedades del corazón es buscar un ritmo de vida gratificante en el que se pueda disfrutar de los pequeños placeres de cada día, sin tener excesivas prisas por nada.
Bibliografía:
Guarnizo, E. (13 de agosto de 2007)  SISTEMA CARDIOVASCULAR Y LINFÁTICO: http://bio-cuarto-sil.blogspot.com/2007/08/sistema-cardiovascular-y-linftico_13.html
Junto con el corazón, los vasos sanguíneos representan el componente principal del sistema circulatorio, que consiste en una compleja red de tubos de todo el cuerpo. El sistema circulatorio implica el funcionamiento combinado de corazón, la sangre y los vasos sanguíneos para aportar oxígeno y nutrientes a los sistemas de órganos y tejidos y eliminar los productos de desecho resultantes del metabolismo. 

El sistema linfático está compuesto por un intrincado sistema de vasos linfáticos y tejidos linfáticos, incluidos los ganglios linfáticos, el bazo y el timo. El propósito principal de los vasos linfáticos es la de absorber y de retorno de fluido linfático del cuerpo de regreso a la sangre, y para ayudar en la función inmune del cuerpo.
Hay tres tipos de vasos sanguíneos se pueden diferenciar. Las arterias llevan la sangre desde el corazón y las venas transportan la sangre hacia el corazón. Los capilares son los enlaces más pequeños entre las arterias y las venas y están formados por pequeñas arterias, arteriolas llamados, ramificándose a ser progresivamente más pequeñas en diámetro. La pared delgada de los capilares permite un intercambio de oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo y la absorción de dióxido de carbono y productos de desecho de nuevo en el sistema circulatorio de la sangre. Con el fin de soportar la alta presión de la sangre bombeada desde el corazón, las arterias tienen una pared más gruesa y un sistema más desarrollado de los músculos lisos en sus paredes que las venas. La presión de la sangre en las venas es mucho menor, y la musculatura lisa en sus paredes no está tan desarrollada como lo es en las arterias. Debido a la baja presión, existe la posibilidad de la acumulación de sangre en el sistema venoso, que está impedido por el funcionamiento válvulas de una vía dentro de las venas para soportar el flujo de sangre contra la gravedad hacia el corazón. 
Los vasos linfáticos

El sistema linfático está estrechamente asociado con el sistema de la sangre y representa una ruta accesorio por el cual el líquido linfático puede fluir desde los tejidos del cuerpo en el torrente sanguíneo. Los vasos linfáticos se pueden clasificar en capilares linfáticos, pre-colectores, colectores linfáticos y los troncos linfáticos. Los capilares linfáticos representan el comienzo del sistema de drenaje linfático y se originan en las proximidades de los capilares sanguíneos.
Los capilares linfáticos se asemejan capilares sanguíneos, pero tienen una estructura celular más irregular y son más permeables que los capilares sanguíneos. Debido a su estructura, capilares linfáticos son capaces de absorber las partículas más grandes de los tejidos, tales como proteínas, células, bacterias y otras sustancias grandes, que no pueden ser absorbidos por los capilares sanguíneos. Estas partículas, junto con el agua, y luego viajan a través de una intrincada red de pre-coleccionistas y grandes colectores linfáticos y los troncos de nuevo en la circulación de la sangre a través de los ángulos venosos. En su camino de regreso a la sangre, líquido linfático viaja a través de una serie sucesiva de los ganglios linfáticos, los cuales filtran las impurezas de la linfa.
Principales diferencias entre la sangre y los vasos linfáticos

El sistema circulatorio representa un sistema cerrado, con el corazón como su motor central, y la sangre y los vasos sanguíneos como los otros elementos estructurales. El propósito principal de los vasos sanguíneos es el suministro ininterrumpido de todos los tejidos corporales con nutrientes y sangre oxigenada, y la eliminación de desechos metabólicos y dióxido de carbono de las células del tejido. La parte del sistema circulatorio que lleva sangre hacia y desde los pulmones se conoce como la circulación pulmonar, y el flujo de sangre por todo el resto del cuerpo es administrado por la circulación sistémica.
El sistema linfático y sus vasos no forman un sistema circulatorio cerrado. Se inicia con pequeños vasos linfáticos, o capilares linfáticos, en los tejidos corporales, y continúa con los vasos linfáticos sucesivamente más grandes, o los colectores y los troncos, que conectan en última instancia a la parte venosa de la sangre del sistema circulatorio. No hay ninguna bomba central asociado con el sistema linfático; vasos linfáticos producen su propio sistema de propulsión con una red de musculatura lisa situado en las paredes de los colectores linfáticos y los troncos. Dado que los vasos linfáticos funcionan según el principio de un solo sentido y no como un sistema circulatorio cerrado como la sangre, es más apropiado hablar de transporte linfático en lugar de circulación de la linfa.
Bibliografía
Las diferencias entre los vasos sanguíneos y vasos linfáticos (November 15, 2013): http://www.ratser.com/las-diferencias-entre-los-vasos-sanguineos-y-vasos-linfaticos/
Sistema sanguíneo
Por este sistema transitan todos los nutrientes que necesitamos para la vida. Pero su función no se limita solo al transporte; también nos protege y mantiene a la temperatura exacta.
Tal como el agua que tomamos a diario se distribuye a través de una extensa red de cañerías hasta llegar a nuestras casas y servirnos de alimento, de similar manera la sangre fluye por el cuerpo mediante una intrincada red de tuberías.
Nuestro organismo, que está compuesto por millones de células, necesita para su normal funcionamiento oxígeno y sustancias generadoras de energía. Estos elementos vitales se encuentran en la sangre, y es el aparato circulatorio el encargado de realizar su distribución por todo el organismo. Es decir, es un sistema de bombeo continuo en circuito cerrado, formado por un motor, que es el corazón; los conductos o vasos sanguíneos, que son las arterias, venas y capilares; y el fluido que transita por ellos, la sangre.
Además de transportar los elementos nutritivos, este centro de distribución cumple otras funciones primordiales, como el transporte de algunas hormonas, la eliminación de los productos finales del metabolismo y la regulación de la temperatura.
La conducción de los impulsos en el corazón, en estado normal, se inicia en el nódulo sinoauricular y se propaga a través del fascículo de His por las fibras de Purkinje, desde donde llega a los músculos papilares y las paredes ventriculares, donde tiene lugar el estímulo contráctil.
La actividad del corazón consiste en la alternancia sucesiva de un movimiento de contracción, llamado sístole, y uno de relajación, denominado diástole, de las paredes musculares de aurículas y ventrículos. Este proceso se puede resumir en los siguientes etapas:
1. La aurícula se encuentra en diástole (relajación) y recibe la sangre que viene por las venas hasta llenarse.
2. Se produce la sístole (contracción) auricular que envía la sangre al ventrículo a través del orificio auriculoventricular. Esta contracción no es muy enérgica, porque la sangre pasa al ventrículo, que está muy cerca.
3. Una vez lleno el ventrículo, se contrae a su vez. Esta sístole (contracción) impulsa la sangre hacia la arteria, cuyas válvulas están abiertas. La sangre no puede retroceder a la aurícula porque las válvulas aurículo-ventriculares se cierran. Esta contracción es muy enérgica, porque el ventrículo izquierdo debe impulsar la sangre a todo el cuerpo.
4. Una vez en la arteria, la sangre no puede retroceder al ventrículo, porque se cierran las válvulas sigmoideas.
5. Terminada la sístole ventricular, se inicia la diástole (relajación) general del corazón.
El ciclo completo -que tiene una duración aproximada a los 0.8 segundos- se puede dividir, en términos generales, en tres períodos.
Sistema linfático
La sangre transporta oxígeno y sustancias nutritivas a las células y recoge los productos de desecho, como el dióxido de carbono. Pero como no todo el plasma (la parte líquida de la sangre) involucrado en estos intercambios se reabsorbe por la circulación general, el que queda en los espacios existentes entre las células es drenado por el sistema linfático junto con otros elementos, como residuos celulares, grasas y proteínas. Por esta razón, se dice que el sistema linfático es la segunda máquina de transporte y drenaje de los sistemas celulares, participando también de una parte del sistema de defensa del organismo.
Los vasos linfáticos pequeños se unen entre sí para formar canales mayores que van al cuello y desembocan en las venas grandes. Los nódulos linfáticos se hallan en lugares estratégicos a lo largo de los vasos linfáticos de tamaño medio, y se encuentran en la rodilla, el codo, la axila, la ingle, el cuello, el abdomen y el pecho. Su función es la de actuar como filtros para atrapar a las bacterias y otros residuos.
Parte importante del sistema linfático lo constituyen el bazo, el timo y los ganglios linfáticos. El primero de ellos está implicado en la eliminación de células, y el segundo es necesario para obtener una inmunidad normal.
En términos generales, podemos decir que nuestro sistema circulatorio se enferma básicamente según dos tipos de patologías: las congénitas y las adquiridas.
Las enfermedades congénitas son aquellas con las cuales viene el ser humano desde su nacimiento, y se originan cuando en el feto se comienza a desarrollar el corazón. Este proceso se inicia con la formación de un simple tubo contorsionado en forma de S, el cual, hacia la cuarta semana de gestación, se divide en cinco segmentos, y alrededor de la octava semana ya prácticamente tiene la mayor parte de sus características definitivas.
Bibliografía
Fund. Educativa Héctor A. García, El Corazón: https://www.salonhogar.net/Enciclopedia/Conoce_tu_cuerpo/Sistema_Sanguineo/indice.htm

El aparato circulatorio o sistema circulatorio es la estructura anatómica compuesta por el sistema cardiovascular que conduce y hace circular la sangre, y por el sistema linfático que conduce la linfa unidireccionalmente hacia el corazón.
El sistema Circulatorio es el que conduce y hace circular la sangre, como el sistema linfático, el que conduce la linfa.
En el ser humano, el sistema cardiovascular está formado por el corazón, los vasos sanguíneos (arterias,venas y capilares) y la sangre, y el sistema linfático que está compuesto por los vasos linfáticos, los ganglios, los órganos linfáticos (el bazo y el timo), la médula ósea , los tejidos linfáticos (como la amígdala y las placas de Peyer) y la linfa.
La sangre es un tipo de tejido conjuntivo fluido especializado, con una matriz coloidallíquida, una constitución compleja y de un color rojo característico.

Tiene una fase sólida (elementos formes), que incluye a los leucocitos (o glóbulos blancos), loseritrocitos (o glóbulos rojos) , las plaquetas y una fase líquida, representada por elplasma sanguíneo.
Su función principal es la de pasar nutrientes (tales como aminoácidos, electrolitos y linfa), gases, hormonas, células sanguíneas, etc. a las células del cuerpo, así como ayudar a combatir enfermedades, estabilizar la temperatura del cuerpo y el pH para poder mantener la homeostasis. Todas acciones importantes para que podamos abordar las Competencias del Nivel 1 en equilibrio.
Por su parte el sistema linfático es el que realiza acciones en favor de la limpieza y la defensa del cuerpo trabajando alineado a las funciones del sistema excretor que vimos en el Nivel anterior. Recordemos que el Nivel 1 es el que sobreviene de los niveles negativos y el nivel 0.
El Linfático está considerado como parte del sistema circulatorio porque está formado por conductos parecidos a los vasos capilares, que transportan un líquido que proviene de la sangre y regresa a ella. Este sistema constituye por tanto la 2da red de transporte de líquidos corporales.




El sistema linfático cumple 4 funciones básicas:

* El mantenimiento del equilibrio (alineamiento) osmolar en el “tercer espacio”.
* Contribuye a la base del sistema inmunitario (las defensas del organismo) que veremos en el nivel 7.
* Recolecta el quilo a partir del contenido intestinal, un producto que tiene un elevado contenido en grasas.
* Controla la concentración de proteínas en el intersticio, el volumen del líquido intersticial y su presión.
Consultando diferentes autores, tanto de psicología, medicina tradicional, salud holística, como de terapias alternativas, hemos recopilado el siguiente aprendizaje:
La circulación de la sangre por nuestro cuerpo se relaciona con la alegría, el júbilo y el disfrute que son propios del nivel 7.  Recordemos que el Nivel 1 visto en un espiral es el que recomienza de un nivel 7 anterior.
Ahora, veamos algunas palabras clave que nos propone la autora Alicia López Blanco, del libro “¿Por qué nos enfermamos?”, sobre el sistema circulatorio: movimiento, vitalidad, entusiasmo y fluidez. O sea que al examinar alguna disfuncionalidad o desequilibrio en éste sistema, proponemos utilizar estos temas como marco y contexto general de la interpretación.
Las disfunciones del sistema circulatorio provocan enfermedades tan comunes como el colesterol, la diabetes, la presión alta o baja; o problemas más complejos como los ataques cardíacos, los coágulos, hemorragias, o la anemia crónica. Estos signos están relacionados directamente con la falta de alineamiento no resuelta del pasado, acarreadas de los niveles negativos: frustraciones, derrotismo, carencia de amor y el miedo al devenir de la vida (manifestado a través de múltiples disfunciones).

 Fuente: Mitareahoy.blogspot.com

La sangre, como contrapartida, simboliza la vida. Es el sustentador material de nuestra expresión como individuos. Es el jugo que da vida a la vida.
Cada gota de sangre contiene a todo el individuo, de ahí la gran importancia de la sangre en la magia. Por eso basta una gota de sangre para hacer un diagnóstico completo.
Bibliografía

La Enfermedad como Símbolo, de R. Dahlke (Robin Book 2002).